A algunos nos parece que Greta Garbo trabajaba mal; a otros, la mayoría de los que entienden, les parece que trabajaba bien; pero ¿quién no habría querido ser mirado por Greta Garbo? ¿O por Marlene Dietrich? Incluso los que pensamos que las dos miradas más conmovedoras del cine son la de Ana Magnani y la de Giulietta Masina habríamos dado algo por unas miradas de las diosas de la época anterior.
A Gutierre de Cetina no le parecía bien que aquellos ojos claros, serenos, le mirasen con ira, pero acabó pensando que sería peor que dejasen de mirarle.
La mirada. Desde la última fila. Fernando Fernán-Gómez.
(Imagen: absblogs.abc.es)
A Gutierre de Cetina no le parecía bien que aquellos ojos claros, serenos, le mirasen con ira, pero acabó pensando que sería peor que dejasen de mirarle.
La mirada. Desde la última fila. Fernando Fernán-Gómez.
(Imagen: absblogs.abc.es)
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