30 de julio
Era guapo, mi Padre Joven, tenía una cara franca y un hermoso cabello rubio. Mira, padre, dije, para ser sincero, no me gustan esas preguntas, estos exámenes, tienes que dejar de aparecer así, cuando te apetece a ti, tienes que dejar de perseguirme. Espera un momento, dijo, estoy aquí porque quiero saber una cosa, quiero saber cómo termina mi vida y tú eres el único que puede saberlo, tú estás en tu presente, quiero saberlo todo hoy, domingo 30 de julio de 1932. ¿Y qué adelantas con saberlo?, dije, no te sirve de nada, la vida es lo que será, no hay nada que hacer, déjalo, padre. No, no, dijo mi Padre Joven, después lo olvidaré todo en cuanto salga de la Pensión Isadora, tengo una muchacha esperándome en la calle de Moeda, en cuanto salga de aquí lo olvido todo, pero ahora necesito saber, por eso estoy persiguiéndote.Réquiem. Antonio Tabucchi.(Traducción de Calos Gumpert y Xavier González Rovira. Imagen extraída de www.unesco.org)
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